El final de dos barcos durante la segunda guerra mundial: Virgilio y Sesostris

El vapor alemán Sesostris continuaba anclado en uno de los muelles de Puerto Cabello. Su capitán seguía esperando órdenes del comandante de la flota naval alemana puesto que después de la declaración de hostilidades las naves mercantes habían quedado también bajo el dominio del Estado Mayor de la marina de guerra nazi. Era muy peligroso navegar por el mar Caribe el cual era celosamente patrullado por naves de guerra británicas y francesas que buscaban barcos enemigos para torpedearlos y hundirlos. En ese puerto se mantuvo seguro hasta que el 29 de marzo de 1941 el presidente de los EEUU, Franklin D. Roosevelt dio la orden de proceder a incautar los barcos con bandera alemana o italiana que se encontraran anclados o refugiados en los puertos norteamericanos. Adicionalmente a esta directiva fueron enviados agentes estadounidenses del Departamento de Defensa para que visitaran todos los países americanos que se habían plegado al cumplimiento de esta orden para así co...